Ayer se aprobó una ley que regula los fondos de pensiones.
Siguiendo las noticias e informándose sobre los problemas de la crisis financiera en Estados Unidos se puede tener un panorama más claro. Las Administradoras de los Fondos Previsionales quieren especular con el dinero de los trabajadores. Argumentan que si el Estado mete sus manos, el trabajador no ganará los intereses que ganarían las AFP si se les permitiera invertir en cualquier fondo que les favorezca. Pero si invierten mal su negocio ... eso no se les ocurre pensar. De todas formas recurrirán al estado para que les saque de los problemas.
Pero, dejando el lado de las especulaciones, que son serias, es interesante que ellos ganen más dinero que los trabajadores en conjunto, sin ser de ellos el capital.
Pero, no obstante, nos quieren ver la cara de pendejos.
viernes, 30 de marzo de 2012
sábado, 24 de marzo de 2012
Locura
Los medios de comunicaciones se han convertido en grandes medios de manipulación que hacen que la gente piense y sienta lo que es ajeno a sus intereses y preocupaciones. La gran mayoría de los que estamos inmersos en este ambiente lo aceptamos casi sin objeciones. Creemos que lo que dice, por ejemplo, la televisión, es cierto. La imagen que nos pueden presentar no es del todo objetiva, puesto que ha sido editada y, muchas veces, falta el contexto con el cual aprehender el contenido de lo que vemos o oímos.
Un editorial de un periodico, por ejemplo, es la opinión del director del medio y siempre es considerado con el peso económico que el medio tiene en la sociedad. Leyendo lo que se escribe día a día, en nuestro país (para contextualizarlo en específico), las opiniones que leemos en los editoriales de los principales medios escritos son idioteces, medias verdades que se convierten en grandes mentiras. Opinan sobre ecología y medio ambiente y se remontan a prácticas que sus ancestros hacía y que no tienen que ver con la solución de la problemática que ellos intentan llevar su opinión hacia el público. O bien, opinan sobre política y olvidan lo que ellos defendieron a capa y espada y que, como resultado de lo que ellos defendieron (y que los políticos de su preferencia hacían), han llevado a la desgracia social que hoy padecemos.
Y en el campo internacional, la cosa es peor. Los medios se vuelven idiotas cuando tratan de defender causas indeseables para la humanidad. Las guerras, por ejemplo, han sido promovidas con base de mentiras. Han hecho que jóvenes de los países implicados hayan muerto por una causa que, si hubieran sido objetivos, nunca se hubieran comprometido a viajar a matar a inocentes, como en la mayoría de guerras ha ocurrido. Cuando suceden hechos como el del sargento que asesinó a afganos indefensos, los medios cubren la noticia de que el sargento se había vuelto loco y que los problemas maritales lo llevaron a esa acción. Triste, la locura está en los periodistas que justifican estos comportamientos, aunque sabemos que no lo hacen porque están locos, ni porque son ingenuos.
Un editorial de un periodico, por ejemplo, es la opinión del director del medio y siempre es considerado con el peso económico que el medio tiene en la sociedad. Leyendo lo que se escribe día a día, en nuestro país (para contextualizarlo en específico), las opiniones que leemos en los editoriales de los principales medios escritos son idioteces, medias verdades que se convierten en grandes mentiras. Opinan sobre ecología y medio ambiente y se remontan a prácticas que sus ancestros hacía y que no tienen que ver con la solución de la problemática que ellos intentan llevar su opinión hacia el público. O bien, opinan sobre política y olvidan lo que ellos defendieron a capa y espada y que, como resultado de lo que ellos defendieron (y que los políticos de su preferencia hacían), han llevado a la desgracia social que hoy padecemos.
Y en el campo internacional, la cosa es peor. Los medios se vuelven idiotas cuando tratan de defender causas indeseables para la humanidad. Las guerras, por ejemplo, han sido promovidas con base de mentiras. Han hecho que jóvenes de los países implicados hayan muerto por una causa que, si hubieran sido objetivos, nunca se hubieran comprometido a viajar a matar a inocentes, como en la mayoría de guerras ha ocurrido. Cuando suceden hechos como el del sargento que asesinó a afganos indefensos, los medios cubren la noticia de que el sargento se había vuelto loco y que los problemas maritales lo llevaron a esa acción. Triste, la locura está en los periodistas que justifican estos comportamientos, aunque sabemos que no lo hacen porque están locos, ni porque son ingenuos.
viernes, 9 de marzo de 2012
Democracia
Se nos dice que democracia es votar. Y con el voto decidimos que otro decida por nosotros mismos.
Triste cosa, no?
Triste cosa, no?
sábado, 18 de febrero de 2012
Ignorancia
“A nation of well-informed men who have been taught to know and prize the rights which God has given them cannot be enslaved. It is in the region of ignorance that tyranny begins.” Benjamin Franklin.
En estos días de "política" o politequería, no he querido ver muchos "debates", pues no solo me aburren, sino me ponen enojado. Sin mencionar a nadie en específico, ni con la intención de poner en el mismo saco a todos los políticos, nuestros líderes carecen de aquello que se dice "instrucción notoria". Sin embargo, todos tienen twetter o tienen su página en los archivos de la CIA, Facebook.
En general, todos, todos tenemos algo que decir en este contexto. Pero la mayoría de los políticos que he visto en la TV (y son pocos), solo dicen perogrulladas. Sobre todo lo digo por los políticos conservadores y de derecha.
Pero más allá de los debates, me impresionan los comentarios de algunas gentes que dicen cualquier cosa y, el colmo, hasta se enojan por el partido contrario a su preferencia. Por ser parte del periodo electorero se vale; pero, con un horizonte mayor, su posición solo demuestra ignorancia.
Un ejemplo de ello es la delincuencia que ha venido creciendo en el país. La mano dura, superdura y más dura que la dura no ha dado frutos. Y tiene sentido, la violencia de las pandillas parece obedecer a otros motivaciones que van más allá de la simple renta. Sobre todo en este periodo electorero. Habría que preguntarse a quien le conviene el estado de terror al que está siendo sometido la población. Es más fácil pedir un cambio de gobierno, sustituyendo la democracia por una dictadura que pueda manejar la delincuencia. Al final, y revisando las estadísticas de años anteriores, la delincuencia siempre ha cobrado enormes cuotas de vida, aún en los gobiernos militares que han habido en el país.
En general, todos, todos tenemos algo que decir en este contexto. Pero la mayoría de los políticos que he visto en la TV (y son pocos), solo dicen perogrulladas. Sobre todo lo digo por los políticos conservadores y de derecha.
Pero más allá de los debates, me impresionan los comentarios de algunas gentes que dicen cualquier cosa y, el colmo, hasta se enojan por el partido contrario a su preferencia. Por ser parte del periodo electorero se vale; pero, con un horizonte mayor, su posición solo demuestra ignorancia.
Un ejemplo de ello es la delincuencia que ha venido creciendo en el país. La mano dura, superdura y más dura que la dura no ha dado frutos. Y tiene sentido, la violencia de las pandillas parece obedecer a otros motivaciones que van más allá de la simple renta. Sobre todo en este periodo electorero. Habría que preguntarse a quien le conviene el estado de terror al que está siendo sometido la población. Es más fácil pedir un cambio de gobierno, sustituyendo la democracia por una dictadura que pueda manejar la delincuencia. Al final, y revisando las estadísticas de años anteriores, la delincuencia siempre ha cobrado enormes cuotas de vida, aún en los gobiernos militares que han habido en el país.
viernes, 17 de febrero de 2012
Sobre la religión
En el libro "Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel (1844)" de Carlos Marx se encuentra la famosa frase: "la religión es el opio del pueblo". Y, como se supone, esta frase se utiliza como arma ya sea por los derechistas como por los izquierdistas. Roberto Rosellini interpretaba la frase en el contexto de la época en la que Carlos Marx la escribió. El opio era utilizado como sedante para los peores dolores y, como se dice antes de leer la frase, "La inquietud religiosa es al mismo tiempo la expresión del sufrimiento real y una protesta contra el sufrimiento real. La religión es la queja de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón y el espíritu de un estado de cosas desalmado. Es el opio del pueblo."

Si leemos con mucha atención el párrafo encontraremos que el contexto no ha cambiado mucho. Con la excepción que la tecnología ha incrementado la capacidad para desbastar los espíritus de multitudes. Si no, veamos los movimientos de indignados, OWS y otros grupos sociales que demandan un puesto entre la opulencia en la que viven pocos en el mundo.
Pero también las interpretaciones intencionadas de aquellos que consideran que Marx tomó partido frente a la religion, en su contra, tienen su sentido. En especial cuando el contexto en el que se mueven las religiones hoy en día es de manipulación social por parte de aquellos que quieren que el status quo no cambie para nada.
No voy a ser el primero en defender la tesis de Marx, pero también quiero mencionar el hecho de que, siendo ateo, no se encuentra en sus escritos nada a favor del ateísmo militante, o en contra de la idea de la existencia de un Dios. La visión de los religiosos es maniquea, o todo negro o todo blanco, no hay matices ni colores en ese horizonte. Y, a raíz de la famosa frase, el marxismo se convirtió en enemigo de los fanáticos religiosos.
Con todos los problemas que se tienen en el país, específicamente, la desesperación ha servido de abono para el crecimiento de las iglesias de todo tipo y cuño. Hace unas décadas la influencia de la Iglesia Católica. Ahora ha decaido. No solo por los escándalos de los curas pederastas, sino por su abandono de la tradición que había mantenido por siglos y siglos. La teología de la liberación puso su grano de arena, no en si misma, sino porque fue atacada por organismos laicos del norte, que vieron un peligro a su hegemonía en las sociedades latinoamericanas. No solo había que combatir las tesis teológicas de dicha corrientes, sino introducir un sucedáneo, sin compromiso, a aquellos que necesitaban la religión para mitigar el dolor que significa vivir en una sociedad injusta.
Es común oir, hoy en día, discusiones sobre la religión en cualquier parte que se vaya. Hay discusiones sin límite sobre la adoración o veneración a la Virgen María o a los Santos. Se discute sobre la misa. Incluso se menciona al Papa como servidor del demonio. Al final, la comedia sigue y los problemas continúan sin resolver y los dueños del destino de nuestros países gozan con este carnaval de pasiones.
Sin importar lo que se crea, la fe que se profese o no se profese ninguna, no se debe olvidar el hecho de que solo el esfuerzo de todos hará que nuestros países sean libres de toda dominación. Y esto da para otras reflexiones.
Pero también las interpretaciones intencionadas de aquellos que consideran que Marx tomó partido frente a la religion, en su contra, tienen su sentido. En especial cuando el contexto en el que se mueven las religiones hoy en día es de manipulación social por parte de aquellos que quieren que el status quo no cambie para nada.
No voy a ser el primero en defender la tesis de Marx, pero también quiero mencionar el hecho de que, siendo ateo, no se encuentra en sus escritos nada a favor del ateísmo militante, o en contra de la idea de la existencia de un Dios. La visión de los religiosos es maniquea, o todo negro o todo blanco, no hay matices ni colores en ese horizonte. Y, a raíz de la famosa frase, el marxismo se convirtió en enemigo de los fanáticos religiosos.
Con todos los problemas que se tienen en el país, específicamente, la desesperación ha servido de abono para el crecimiento de las iglesias de todo tipo y cuño. Hace unas décadas la influencia de la Iglesia Católica. Ahora ha decaido. No solo por los escándalos de los curas pederastas, sino por su abandono de la tradición que había mantenido por siglos y siglos. La teología de la liberación puso su grano de arena, no en si misma, sino porque fue atacada por organismos laicos del norte, que vieron un peligro a su hegemonía en las sociedades latinoamericanas. No solo había que combatir las tesis teológicas de dicha corrientes, sino introducir un sucedáneo, sin compromiso, a aquellos que necesitaban la religión para mitigar el dolor que significa vivir en una sociedad injusta.
Es común oir, hoy en día, discusiones sobre la religión en cualquier parte que se vaya. Hay discusiones sin límite sobre la adoración o veneración a la Virgen María o a los Santos. Se discute sobre la misa. Incluso se menciona al Papa como servidor del demonio. Al final, la comedia sigue y los problemas continúan sin resolver y los dueños del destino de nuestros países gozan con este carnaval de pasiones.
Sin importar lo que se crea, la fe que se profese o no se profese ninguna, no se debe olvidar el hecho de que solo el esfuerzo de todos hará que nuestros países sean libres de toda dominación. Y esto da para otras reflexiones.
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